Amor

m. 1. Término marino. Así denominan los marineros a las corrientes oceánicas, habitualmente cálidas, que siempre llevan a buen puerto o abra. Ya aparece recogida en textos del silgo IX, y se tiene certeza de que los primeros en usarla fueron los pescadores japoneses que tomaban, sin saberlo, la Corriente de Kurishio, que les llevaba a los ricos caladeros orientales. Cuando sus barcos se topaban con esta corriente, navegaban sin peligro, a una velocidad ligera y constante, por lo que los pescadores solían decir “ya nos está llevando el amor” o bien jalear en voz alta “¡amar, amar, amar!”  Aprendimos a reconocerlo; aprendimos la  fidelidad. Sabíamos que siempre estaba allí, que el amor nos iba a llevar en volandas cuando, sobre el agua, se cernía una suerte de camino azul oscuro que se perdía hasta el horizonte. Entonces, el viento amainaba de repente, amarinábamos, la madera del casco se borneaba y sumergía suave, lo justo para apenas abrazarse y, sin embargo, desplazarse veloz, como acariciando el aire. En el puente, dejábamos todo trabajo y vivíamos ese presente, esa alegría única, eterna en los huesos, que nos llevaba de regreso a casa. (MOoka Sundry Maritime Observations [Tokio 1786])

2. [amar] de amor. En la costa oriental del Japón y en algunas zonas también costeras del Perú se usa como sinónimo del verbo ver, pues consideran que sólo se ama a quien se ve; que sólo se ve a quien se reconoce o recuerda.

Corrientes oceánicas en superficie de la Corriente Kurishio entre el mes de junio del año 2005 y el mes de diciembre de 2007 – NASA/Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio -

Corrientes oceánicas en superficie de la Corriente Kurishio entre el mes de junio del año 2005 y el mes de diciembre de 2007 – NASA/Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio –

PREGUNTAS AL AMOR

  • ¿Amamos sólo lo que reconocemos, lo que pasa dos veces por nuestro corazón?
  • ¿Algo es amable sólo cuando lo amamos?
  • Cuando se ama, ¿se ve?
  • Si hay dolor, ¿hay amor?

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Vínculos (gestión de las relaciones)
  • Energía emocional (gestión de las posibilidades)

METÁFORAS EE VINCULADAS

  • Los erizos de Schopenhauer.

 

 

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Ilusión

(Del lat. illusio, -ionis).

f. 1. Canto que emiten los abejarucos cuando quieren anidar. Es en abril que, al refrescar la tarde, van y vienen en bandadas pinzando, al paso del aire, abejas, mariposas y libélulas, cuando éstas son ya dulcemente vencidas por el sueño o agostadas por los pigmentos de sus alas. Este canto vespertino prepara el amanecer.

2. Hinchazón de la amapola previo al despertar. Se denomina así al finísimo filo rojo, verde y blanco visible sólo cuando la flor está a punto de abrirse.

3. Miel que supura el higo por su ostíolo con la esperanza de que la avispa hembra deposite en él sus huevos. Si esto ocurre, la avispa poliniza y se pierde en su dulzor. Nacen después los machos, que fecundan y mueren dentro; nunca más salen.

4. En verano, tierra, olor húmedo.

PREGUNTAS A LA ILUSIÓN 

  • ¿Eres mentira o es que simplemente nos ofreces tus alas?
  • ¿Por qué sólo llegas en primavera?
  • ¿Alcanzamos acaso alguna vez eso que ilusiona o se nos escapa entre los dedos?
  • ¿Hay inteligencia en ti? 

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Energía emocional (gestión de las posibilidades)

METÁFORAS VINCULADAS 

  • Kolam.
  • Conservas emocionales.

Asco

(De asqueroso, del lat. eschăra y este del gr. ἐσχάρα, costra, postilla.) 

f. 1.Escama negruzca que supura el corazón de quien lo siente. Gotea después hacia el estómago, provocando la arcada en su camino. Allí se hincha, como un globo; impide la ingesta también de las cosas sutiles y más ligeras.

2. Movimiento veloz y en línea recta en sentido opuesto al del deseo.

(Del inuktitut  ¡askput!)

Interjección 1. Sonido gutural y estridente que emiten los esquimales del Ártico oriental canadiense cuando contemplan un manto de nieve de un blanco, a su juicio, impuro o que ha sido pisoteado por algún animal. Por extensión, nieve caída hace días.

Foto: Montserrat Roig

Foto: Montserrat Roig

PREGUNTAS AL ASCO

  • ¿Vienes acaso a veces para protegerme? ¿Vienes acaso para que huya?
  • ¿Qué señales me mandas cuando te siento, asco, en la garganta, cuando bajas hasta mi estómago?
  • Asco, ¿me estás diciendo que regrese a casa? ¿Que me aleje de esa nieve gris que se derrite a mis pies?

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Energía emocional (gestión de las posibilidades)
  • Clima emocional (gestión de los significados)

METÁFORAS VINCULADAS

  • Erizos de Schopenhauer

Curiosidad

(Del lat. curiosĭtas, -ātis).

f. 1. Metal que beben las amapolas de la tierra y que les hace crecer, sin resultado cierto, por encima de un campo de cereal en busca de la primera luz del día y de lo azaroso o misterioso de su existencia. “Al amanecer, la curiosidad ya alimenta todo el trigo. Del esfuerzo de libar, tiembla el manto de amapolas que, sabedoras de su finitud, se ciernen aún sedientas sobre el mismísimo horizonte”. (Virgilio De los campos antes).

2. Elemento químico de la tabla periódica cuyo símbolo es Cu y con número atómico 0. El nombre fue dado por su descubridora, Marie Curie, para honrar a su gata, que también se llamaba Curiosidad. De la curiosidad escribió Curie lo siguiente: “Muchas noches me quedaba dormida sobre la marmita dpechblenda. Y, a pesar de las quemaduras y de las llagas, conseguía soñar. Siempre el mismo sueño. Sostenía en la palma de la mano un arrullo de átomos. Parecía de oro y estrella. Mas, cuando creía verlo, verlo en verdad, cambiaba, se plateaba; la estrella mudaba en flecha antes de desaparecer. Nada tan hermoso. Nada tan hermoso… El 18 de abril de 1896, al caer la tarde, conseguí aislar fugazmente un elemento químico al que después llamé “curiosidad”. Una luz amarillenta cayó sobre la marmita desde la ventana y me dejó entrever aquellos mismos átomos estrella,  flecha de oro y plata, palpitantes. Al poco, desapareció, como en el sueño… El resto fue la inocencia y el deseo de aislar, una vez más, esa quintaesencia que, a buen seguro, hubiera tenido cualidades maravillosas. Nunca quise descubrir el torio, el radio y el polonio, sino volver a contemplar aquel arrullo de átomos”.

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PREGUNTAS A LA CURIOSIDAD

  • ¿Por qué las amapolas que te desconocen se agostan y mueren?
  • ¿Qué podemos hacer, misteriosa, para que mantenerte con vida?
  • Curiosidad, ¿mataste tú a la gata?
  • Curiosidad, ¿puedes ser tú sin inocencia? ¿puedes sin deseo?

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Territorios y espacios (gestión de la incertidumbre)
  • Energía emocional (gestión de las posibilidades)

METÁFORAS EE VINCULADAS

  • Mapas y dragones.
  • Pez Koi.

 

Afecto

(Del lat. affectus.)

m. 1. Haz de luces que usaban los mineros para bajar sin perderse a las simas y a los túneles más profundos. Sentíamos cómo la tibieza de los afectos templaba nuestros huesos según íbamos pasando estratos hacia lo hondo. Al prenderlos, quedábamos ciegos por un instante; después su luz nos mostraba el camino de vuelta y todas las pasiones que jamás transitaríamos. Cuando el grisú aturde, los afectos se convierten en un cordel infinito de ángeles. (RMorales Silvo de la calandria [España 2012])

2. Fuego que, a la desesperada, encendían los marineros con la gavia para ser avistados por otras embarcaciones cuando eran sorprendidos por la niebla o por una noche sin luna.

Foto: Montserrat Roig

Foto: Montserrat Roig

Ternura

(De tierno.)

f. 1. Pliegue de tierra oreada, tibia y guarecida de heladas negras en el que el humus prende despacio y late para acoger. Por extensión, ternura también es el olor vital que evoca esta tierra. La ternura es el suelo más apreciado por los labradores; es sabido que en ella crecen sanas y libres de impureza semillas, esquejes, sarmientos y cualquier cosa que en ella se deposite. Suelen encontrar sus pliegues cuando despunta la grandiosa primavera y la humedad es suficiente aún bajo los árboles, pues es por el olfato que la encuentran. En zonas septentrionales, los labradores la protegen y celebran un ritual que consiste en pegar sus vientres desnudos contra la ternura para sentir la tibieza que, más tarde, también sentirán las raíces. En la ternura crece hasta la sal.

2. Transparencia característica de los primeros brotes que rompen la semilla en busca de la humedad y el calor del suelo fértil.

3. Rumor casi inaudible producido por el roce dos pieles.

Foto: Montserrat Roig

Foto: Montserrat Roig

PREGUNTAS A LA TERNURA

  • ¿Cuántas capas de hojas necesitas, ternura? ¿Durante cuánto tiempo? 
  • ¿En ti crece hasta la sal? 
  • ¿Existes, ternura, sin esa fragilidad?

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Relaciones.

METÁFORAS EE VINCULADAS:

  • Los erizos de Schopenhauer.

Ira

(Del lat. ira “cólera, enojo”.)

f. 1. Zumbido ensordecedor que emite la abeja reina, y que imita ciegamente el resto de abejas del panal, cuando presienten que su colmena corre algún peligro serio. Si el zumbido arrecia, puede llegar a resquebrajar colmenas enteras, provocando la muerte de todas sus abejas.

2. Oso——Aguijón——Picadura——Panal

3. Tigre——Río——Gazela

4. Sólo aplicado a humanos, hinchazón sostenida y desproporcionada de una vena.

5. Sonido seco, como de árbol desgajado, que los montañeros dicen oír justo antes de que se desencadene un alud.

Foto: Montserrat Roig

Foto: Montserrat Roig

PREGUNTAS A LA IRA

  • ¿Por qué llegas cuando llega el miedo?
  • ¿Nos ayudas siempre a ver el obstáculo?
  • ¿Cómo te inoculas tan fácilmente, tan veloz, en la sangre de quien te siente, hasta hinchar su corazón? 
  • ¿Por qué tu picadura se convierte en cicatriz? ¿Cuándo esa cicatriz no deja de picar?
  • ¿Por qué a veces sí que salvas el panal cuando el oso merodea?

ÁREAS DE LA ECOLOGÍA EMOCIONAL

  • Clima.

METÁFORAS EE VINCULADAS:

  • Primitivo.
  • Aristóteles.
  • Saco del fatal.